Y tu tiempo me dijo al oído "estoy clausurado para el que no pelea" despertando el otro lado de la moneda. Se acortaron las distancias. Almagro, Haedo. Se fundieron en un fuego que pretende ser eterno. Hoy ya no existe más aquella que teme a los abismos y es hoy gracias a vos que mis miedos tienen terror. Es tu risa que desarma todas mis tropas se rindieron a tu reino de enseñanzas. Esta mujer sensible no cruza los brazos, no cree en refutar leyendas, demostró que tu amor no lo gana cualquiera.
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