domingo, 21 de febrero de 2010

Convencí a mis besos de esperarte. Le conté a mis dedos de tu piel. Y mezclé el perfume de tu pijama con pastillas la vigésimo novena vez que me suicidé. Y yo mirando fijo la porra de este amor discuto con la noche el precio de olvidarte. Vos dejás la cara y te vas. Pero vos dejás la cara y te vas. Fui testaferro en los naufragios. Con mis enemigos me abrazé.Y te di la llave de la ciudad de mis antojos la mañana que no tuve mas nada que perder. Vos dejás la cara y te vas. Pero vos dejás la cara y te vas.

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